Sandwich de pastrami casero en el nuevo brunch de Tribeca Bistro. Tribeca Bistro estrena brunch de domingo y convierte su pastrami casero en el gran reclamo de la propuesta; un sándwich de inspiración neoyorquina que refuerza el lado más joven, familiar y desenfadado del restaurante sin perder el cuidado gastronómico que define al proyecto
Después de un primer año consolidado entre Recoletos y Cibeles, el restaurante de Diego Santa Rosa y Diego Amigo muestra su lado más neoyorquino; un Tribeca 2.0 que saca su esencia más juvenil con diferentes ambientes para disfrutar en distintos momentos de la semana. Sandwich de pastrami casero en el nuevo brunch de Tribeca Bistro.
Madrid, septiembre de 2026.- Sandwich de pastrami casero en el nuevo brunch de Tribeca Bistro. Después de un primer año en el que ha marcado el ritmo gastronómico de la zona de Recoletos y Cibeles, Tribeca Bistro muestra ahora su esencia más neoyorquina y su lado más joven, familiar y desenfadado, con nuevas propuestas pensadas para disfrutar del restaurante en diferentes momentos de la semana. El restaurante mantiene la sofisticación de su recetario clásico europeo, pero la combina ahora con opciones más informales y abiertas a otros públicos, como el brunch de los domingos, las Burger Nights de los miércoles o las noches de coctelería de los martes. Una forma de ampliar el recorrido de Tribeca Bistro sin perder el ambiente cuidado, el servicio y esa mirada gastronómica que han definido el proyecto desde su apertura.
UN BRUNCH CON PASTRAMI A BAJA TEMPERATURA
El brunch de los domingos es una de las grandes incorporaciones de Tribeca Bistro dentro de esa línea más neoyorquina, familiar y desenfadada que empieza a tomar peso en el restaurante. La propuesta está pensada para todos los públicos —los niños podrán disfrutarlo de manera gratuita— y reúne algunos platos reconocibles de este formato, como los huevos benedictinos, el Lobster roll, las tortitas de estilo japonés y un sándwich de pastrami casero que se convierte en el gran protagonista de la carta. Para elaborarlo, Tribeca Bistro trabaja con aguja de ternera, que permanece diez días en salmuera con distintos azúcares, sales y especias. Tras esa curación en salmuera, la carne se cubre con un aderezo propio y se cocina durante 18 horas a baja temperatura. El proceso permite conseguir una pieza sabrosa, tierna y con ese punto especiado que remite directamente al pastrami de los delis neoyorquinos, pero elaborado desde la cocina del restaurante.
El sándwich se sirve en pan de masa madre, con mayonesa de eneldo y pepinillo encurtido en el propio restaurante. Una receta que encaja con el giro de Tribeca Bistró, pero que mantiene el trabajo de fondo y el cuidado por el producto que ya estaban presentes desde la apertura del local. El brunch se convierte así en una nueva forma de acercarse al restaurante los domingos, con una propuesta más familiar, más relajada y muy conectada con esa identidad neoyorquina que siempre ha estado en el origen de Tribeca.
UN TRIBECA 2.0 CON MÁS RITMO
El giro de Tribeca Bistro también se nota en el ambiente. El restaurante de Diego Santa Rosa y Diego Amigo conserva la elegancia que ha marcado su primer año de vida, pero ahora enseña una versión más joven, más desenfadada y cercana.
La sala mantiene ese punto sofisticado que ha atraído a personalidades de la capital —entre ellas el alcalde de Madrid—, pero el restaurante empieza a funcionar también como un lugar al que ir más veces y por motivos distintos: un brunch en familia, una cena entre semana, una noche de hamburguesas o una copa después del trabajo.
Esa es la idea detrás de este Tribeca 2.0. Los dos propietarios no renuncian al recetario clásico europeo ni al ambiente cuidado que ha definido el proyecto, pero incorporan propuestas más directas y con un punto más divertido. Los miércoles se mantienen las Burger Nights, una cita que ha funcionado especialmente bien durante los meses de verano y que permite probar las tres hamburguesas de la casa —Smash, Krispy y Café de París— los miércoles por la noche, disponibles también a domicilio a través de Glovo. A esa línea se suman las noches de cócteles de los martes —con 2×1 en toda la carta— pensadas para reforzar la parte más neoyorquina del restaurante y convertir la coctelería en otro de sus momentos fuertes de la semana.
Tribeca Bistro deja de ser solo un restaurante para una comida o una cena especial y empieza a jugar en varios registros: brunch, burgers, cócteles, sándwiches y una cocina europea que sigue estando ahí, pero convive ahora con una faceta más joven y abierta.
TRIBECA BISTRO
Dirección: calle Marqués del Duero, 5. Madrid
Teléfono: 910 66 02 92
Ticket medio: 45-50€
Horarios: de lunes a miércoles de 13:00 a 16:30 h y de 19:30 a 00:00 h. Jueves, viernes y sábados de 13:00 a 16:30 h y de 19:30 a 1:30 h. Domingos cerrado


