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Abr

.@LatasiaCdC evolución, equilibrio y fusión

Los hermanos Sergio y Roberto Hernández dan un paso más en su “casa de comidas” con una propuesta más equilibrada que apuesta por platos ligeros acordes a la temporada y sabores más intensos mostrando una clara evolución desde sus inicios. En Latasia, los dos cocineros forman un tándem perfecto dando vida a una propuesta llena de matices y contrastes que responden a las influencias que ambos han recibido durante su trayectoria en España, Latinoamérica y Asia.

Tras casi un año de andadura, Latasia, el primer proyecto de los hermanos Hernández en solitario, inicia una nueva etapa evolutiva en la que se adaptan a las demandas del público madrileño. Ubicada entre Cuzco y Bernabéu, en el número 115 del Paseo de la Castellana, esta particular “casa de comidas” ha dado un paso adelante despojándose de la complejidad de los guisos y salsas de los inicios y apostando por creaciones más ligeras, ensalzando los sabores de materias primas de calidad y obteniendo un equilibrio redondo en platos llenos de personalidad, vivencias, texturas y contrastes. Una concepción más sensata y menos purista de las cocinas latinoamericana y asiática que tan bien conocen y dominan Sergio y Roberto a la que añaden un fuerte arraigo español. Una propuesta que ahora presentan más adaptada a los paladares de todos los públicos.

LA EVOLUCIÓN COMO SEÑA DE IDENTIDAD

Esta evolución responde a la clara filosofía de Latasia: “que el cliente se quede contento y venga a disfrutar de la cocina y del ambiente acogedor en un espacio con capacidad para sólo 40 personas que recupera y guarda la esencia de las casas de comidas, donde nosotros llevamos las riendas personalmente, donde no hay doble turnos y donde se comparte, se prueba y se pueden descubrir nuevos sabores”. Así, la cocina de Latasia parte de una selección de productos de calidad, se rige por la temporada, se completa con trabajadas salsas y aliños y se materializa en platos en los que se funden los sabores de tres culturas: la española, la peruana y la del sudeste asiático.

En esta nueva etapa hay nuevos platos como el aguachile de gamba que acompañan con un aliño parecido al del tiradito pero con un toque más suave, una adaptación de la raya macerada en sambal, envuelta en hoja de banano y cocinada a la parrilla. Destacan platos para compartir como el ceviche limeño de corvina con camote, chips de plátano macho, , maíz y aguacate, la panceta confitada y glaseada con bourbon coreano y las mollejas de ternera en tres cocciones. Vuelven platos por petición popular como el chilli crab. Y se mantienen hits ya consagrados como la ensaladilla rusa, un plato fetiche de las casas de comidas de siempre que en Latasia los hermanos Hernández llevan a su territorio con aliños inspirados en las cocinas china y japonesa y que sirven con chicharro marinado, camarones fritos y tobiko. Y en el fuera de carta, caben mencionar platos como el tiradito de zamburiñas aliñadas con leche de tigre, rocoto, mostaza y huevos de pez volador (tobiko) o el bao de antichucho marinado al estilo tradicional con aceituna negra y mayonesa de ají amarillo.

UNA COCINA, TRES CULTURAS

Cocinillas desde pequeños, en la casa de Sergio y Roberto todas las celebraciones se hacían en torno a la mesa. Desde que tienen recuerdos, los dos se encargaban mano a mano de hacer las tartas en los cumpleaños y un poco más mayores confeccionaban el menú de los banquetes en los bautizos y comuniones familiares. En su cocina, Sergio y Roberto plasman todo lo que han aprendido trabajando en España y en sus viajes y experiencias por las cocinas de Asia y Latinoamérica. “Nuestra forma de trabajar está basada en el respeto al producto, algo que nos enseñó Rogelio Barahona a nuestro paso por Urkiola Mendi”, afirma Sergio.

En sus inicios, los dos hermanos coincidieron con el cocinero vizcaíno y en ellos calaron hondo tanto su forma honesta de trabajar basada en el producto como su cocina del chup chup respetando los tiempos. Una cocina que con el tiempo han ido enriqueciendo con sus experiencias alrededor del mundo. Roberto recorrió diferentes cocinas en el sudeste asiático en Singapur, Filipinas, Malasia e Indonesia y también tuvo un pequeño periplo en Azerbayán. Sergio primero viajó a Perú donde tuvo la oportunidad de trabajar con Rafael Osterling en El Mercado de Lima para luego trabajar en Aspen de la mano de Joaquín Felipe y después coincidir con su hermano también en Singapur. Un bagaje profesional lleno de contrastes y sabores que aúnan en cada uno de los platos de Latasia.

BODEGA DE CARÁCTER FAMILIAR

La nueva propuesta gastronómica de Latasia se completa con una bodega de gran rotación y de carácter familiar. Roberto es el encargado de seleccionar los vinos de una carta en la que priman los pequeños productores y las bodegas con poca producción de Ribera Sacra, vinos de Baleares y de Tenerife, entre otros. También hay representación de pequeños grandes clásicos, cava, champagne y una completa selección de vinos generosos de Montilla Moriles y Jerez.

Dirección: Paseo de la Castellana, 115.

Horario: De lunes a jueves de 13.30 a 16 h. y de 20.30 a 23.30 h. Viernes y sábado, hasta las 01.00 h. Cierra domingos y festivos.

Teléfono: 91 555 93 33.

Precio medio: 35-40€.

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